¿Cuánto valemos ante Dios? Jesús, en el Evangelio de hoy, trata de explicárnoslo con una historia contada expresamente para hacernos sentir el vértigo del exceso de amor con que somos amados: «Si un hombre tiene cien ovejas y pierde una, ¿no dejará las noventa y nueve en el monte, para ir en busca de la perdida? Si la encuentra, os aseguro que se alegrará más por ella que por las noventa y nueve que no se perdieron». Cada uno de nosotros es esa oveja especial. Cada uno de nosotros debe sentirse tan único como esa oveja por cuyo amor el pastor lo arriesga todo para encontrarla. Jesús quiere decirnos que ante Dios no somos masa, no somos números, sino que somos únicos. Alguien dijo una vez que Dios sólo puede contar hasta uno. Cultivar la vida espiritual significa dejar que esta «preferencialidad» que Él manifiesta por cada uno de nosotros aflore hasta marcar indeleblemente nuestra vida. Porque si te sientes amado, puedes hacer maravillas. Saberse amado es el secreto de la alegría en la vida de cada hombre y de cada mujer. Dios nos da ese amor, un amor sin peros. Un amor digno de confianza. Un amor para siempre. ¿Te sientes amado así? (Mt 18,12-14)
martes, 10 de diciembre de 2024
viernes, 7 de abril de 2023
JESÚS AMADO Y DESPRECIADO
Él soportó nuestros
sufrimientos
y aguantó nuestros dolores;
nosotros lo tuvimos por leproso,
herido por Dios y humillado,
traspasado por nuestras rebeliones,
triturado por nuestros crímenes.
Él soportó el castigo que nos trae la paz.
Por sus llagas hemos sido curados.
Mientras que el Hijo de Dios es condenado y entregado a muerte, muchos nos entregamos a los placeres de la vida y disfrute de las vacaciones sin Dios.
Con esto, no quiero herir a nadie que se sienta identificado con este momento, pero resulta que, la indiferencia, el desprecio y el desamor por el Hijo de Dios es grande. ¡Qué pena!
Esto sucede porque aún no han conocido a Jesús en persona, porque si realmente le amasen con todo su corazón y sus vidas, estarían ahora, en este momento, de rodillas adorándole y postrados ante sus pies.
Porque él, es el Amor primero, y del que procede todo amor humano.
Él es la fuente de la felicidad verdadera, frente a las felicidades efímeras, que desaparecen como el humo.
Porque fuera de Él, nada existe y nada llena.
Cuando el hombre cree haber alcanzado la felicidad gracias a sus esfuerzos, triunfos, títulos, y economía, no sabe lo que se pierde.
Esta es la Buena Noticia: Que Jesús ha pasado por desprecios, escupitajos, burlas, humillaciones… hasta una muerte en Cruz (como mueren los malditos) porque nos Ama a Todos sin distinción, ama sin tener en cuenta nuestras infidelidades, miserias y pecados. Porque Todo Él, es AMOR.
TAN GRANDE ES SU AMOR, QUE NOS SIGUE ESPERANDO CON LOS BRAZOS ABIERTOS EN CRUZ.
Marlene Suárez Francia
jueves, 6 de abril de 2023
LA TRAICIÓN
Jesús, habiendo elegido a los 12 apóstoles, y, convivido con ellos en una bonita relación de amistad y de intimidad, a quienes él les revelaba los secretos de su Padre, resulta que en el momento de la despedida (la última cena), hay uno que le va a traicionar, ha acordado venderlo a cambio de dinero, y para suavizar la escena, y quedar bien con él mismo, le entrega con un beso, lleno de falsedad e hipocresía, este es el hijo de la perdición, el que se dejó invadir por el diablo a causa de su avaricia, envidia, egoísmo y desear ser el primero. ¿Alguna vez te has sentido traicionado por un amigo, un familiar, un conocido? No eres el único y el primero, eso ya ha sucedido, mira a Jesús, él ha pasado por todo sufrimiento, angustia, desprecio y burla, antes que nosotros. Jesús, que tanto amaba a sus apóstoles, sintió en el fondo de su corazón dolor y mucho amor por Judas, éste se condenó a sí mismo al entregar al Hijo del hombre. Cuánta ceguera hay en los hombres, cuánto afán de posesión, de fama y de poder existe en este mundo. Estamos a tiempo de mirar dentro de nosotros mismos, examinar, si somos verdaderos y fieles delante del Señor, porque lo que hagas a estos más pequeños, se lo harás al Señor.
Marlene Suárez Francia
viernes, 15 de abril de 2022
VIERNES SANTO JESÚS MUERE AMANDO
El Siervo
de Yahvé: Así lo anunció el profeta Isaías, hablando de un personaje
misterioso, del Siervo de Yahvé:
“Sin
figura, sin belleza. Lo vimos sin aspecto atrayente, despreciado y evitado de
los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos, ante el
cual se ocultaban los rostros, despreciado y desestimado. Él soportó nuestros
sufrimientos y aguantó nuestros dolores; nosotros lo estimamos leproso, herido
de Dios y humillado; pero él fue traspasado por nuestras rebeliones, triturado
por nuestros crímenes. Nuestro castigo saludable cayó sobre él, sus cicatrices
nos curaron. (Isaías 53, 2-5).
Las palabras
del profeta nos conmueven, no podemos quedar indiferentes ante la figura del
Siervo, que sufre, acepta los dolores, persecuciones y desprecios, y, que, aunque
siendo rechazado, es capaz de salvar a la humanidad por amor. Un siervo que anticipa
en sí las señales y las vivencias de la pasión de Jesús.
Jesús muere
en la Cruz: “Jesús, gritando de nuevo con voz potente, exhaló el
espíritu. Entonces el velo del templo se rasgó en dos de arriba abajo; la
tierra tembló, las rocas se resquebrajaron, las tumbas se abrieron y muchos
cuerpos de santos que habían muerto resucitaron y, saliendo de las tumbas
después que él resucitó, entraron en la ciudad santa y se aparecieron a muchos.
El centurión y sus hombres, que custodiaban a Jesús, al ver el terremoto y lo que
pasaba, dijeron aterrorizados: «Verdaderamente este era Hijo de Dios” Mt
267,50-54.
Cuando
Jesús exhaló el espíritu, el velo del templo se rasgó, la tierra tembló, todo
se volvió oscuridad y silencio; el mundo, la humanidad y toda la creación
quedaron atónitos; es una muestra más de la lucha entre el bien y el mal, entre
la vida y la muerte. En Jesús se concentra todo el mal, porque él libremente
aceptó y asumió cargar con nuestros pecados y los males del mundo. Con su
muerte nos abre el camino a la vida eterna y al triunfo del amor de Dios.
El
Centurión, tras la muerte de Jesús, tomó conciencia del acontecimiento que
estaba viviendo, reconociendo a Jesús como verdadero Hijo de Dios, abrió los
ojos a la fe, a la luz, al Espíritu Santo.
Hoy es VIERNES
SANTO, todos estamos llamados a contemplar la Cruz de Jesús, mirando
su rostro ensangrentado, y dejándonos amar y transformar por su mirada llena de
amor por todos.
En el
corazón del crucificado, todo lo que es imposible para el hombre se llega a convertir
en realidad; de la traición nace la amistad, de la negación el perdón, del odio
el amor y de la mentira la verdad. Este es el poder y la fuerza del amor de
Dios, que se muestra en la fragilidad, en la cruz de Cristo.
Acompañamiento
Humano Espiritual
Marlene
Suárez Francia.
jueves, 14 de abril de 2022
LA PASCUA DE CRISTO - JUEVES SANTO,
La Pascua es una fiesta hebrea, que
celebraban los pastores con el inicio de una nueva estación- la primavera, tenían
por costumbre sacrificar a un animal; posteriormente se convirtió en una fiesta
por el acontecimiento de la liberación del pueblo de Israel de mano de los Egipcios
(1300 y 1250 a.C), donde se sacrificaba un cordero, como acción de gracias por
la acción poderosa de Dios, que liberó a su pueblo. En la actualidad, es un
gran acontecimiento para los judíos, porque hasta antes del siglo II, la fiesta
se celebraba en el templo, pero como fue destruido, los judíos lo celebran en
sus casas, alrededor de la mesa, compartiendo la comida o cena.
La pascua, también tiene un
componente cristiano, porque el día anterior a esta fiesta, Jesús fue
crucificado y murió en Jerusalén, resucitando al tercer día; desde entonces,
este acontecimiento se convierte en una historia de liberación de la muerte
frente al pecado, alcanzando la redención a la humanidad y al mundo entero.
Este es el mayor acontecimiento en la historia humana, es, cuando nace el Cristianismo.
La pascua es el contenido de la fe
cristiana, es el corazón de la vida de la Iglesia, es el momento donde se
revela la Trinidad. Es la manifestación gloriosa de un Dios que está a favor de
la vida y no de la muerte. La pascua revela a Jesús como Hijo único del Padre,
siendo Dios y hombre.
La liturgia de la Iglesia vive la
Pascua, empezando por el Domingo de Ramos, donde Jesús es proclamado Rey,
continuando con el Triduo Pascual- de jueves a domingo.
Hoy JUEVES, contemplamos a Jesús en
la última cena, con alegría comparte la mesa con sus amigos, llegando a ser un
acontecimiento de gran relevancia para la historia de la Iglesia, porque se instituye
la Eucaristía. Jesús, mediante gestos y palabras hace entrega de su vida bajo
las especies de pan y vino, y, nos recuerda que, cada vez que hagamos lo mismo-recibir
su cuerpo y su sangre, Él se hará presente y estará con nosotros todos los días
hasta el final del mundo. La Eucaristía es comunión con Dios, con la humanidad
y con todos los santos, es el momento culmen, cuando cielo y tierra se unen por
mediación del sacrificio santo de las ofrendas-pan y vino- cuerpo y sangre de
Señor, que ofrece el sacerdote a Dios.
Es también el día de la Amistad,
Jesús manifiesta su amor por todos, se da la kénosis del amor y del servicio.
Jesús ha venido a servir y a no ser servido, se humilla, se hace pequeño, se
rebaja a los pies de los hombres, y nos lava, nos limpia, y nos purifica con su
mirada, su ejemplo, y nos pide que nos dejemos tocar con la pureza de sus manos;
esta es la mayor muestra de amor que nos deja, para seguir su ejemplo- AMAR Y
SERVIR.
Marlene Suárez Francia
domingo, 13 de diciembre de 2020
Estad siempre ALEGRES en el Señor
LMJP
domingo, 15 de diciembre de 2019
El Adviento dentro del del Año Litúrgico
Preparemos los caminos
ya se acerca el Salvador
y salgamos, peregrinos,
al encuentro del Señor.
ven, tu pueblo a redimir;
purifica nuestras vidas
y no tardes en venir.
sobre el mundo va a caer,
el Mesías prometido,
hecho niño, va a nacer.
de los ríos leche y miel,
de la noche será aurora
la venida de Emmanuel.
ya sabemos que vendrás;
deseamos ver tu rostro
y que vengas a reinar.
desterrados de Sión,
que ya viene, ya está cerca,
sábado, 24 de junio de 2017
MEDITANDO LA PALABRA DE DIOS. Domingo 12 -Ciclo A
domingo, 18 de junio de 2017
Presencia Eucarística en nuestras calles














